“Comprender es aliviar”.
Esta afirmación la oí en un podcast en el que se entrevistaba a Marian Rojas, psiquiatra que trabaja en consulta e investigación. En esta ocasión, hablaba sobre los niveles de cortisol y oxitocina, el comportamiento, la respiración… y un sin fin de temas que tienen que ver con el Autoconocimiento.
Aprender cómo funcionamos mental y físicamente, no nos lleva a esa “felicidad” mal entendida que se confunde con la alegría, sino a la tranquilidad de saber dónde podemos controlar y dónde tenemos que soltar y dejar ser.
Estrés, compasión, nervio vago, inflamación, etc. son conceptos que tienen que ver con nuestros aspectos físico, mental, emocional, espiritual.
Cuando nos movemos en el ámbito del Autoconocimiento, nos planteamos la importancia de aprender el funcionamiento, no sólo de nuestro cuerpo, como veíamos en un post anterior https://www.avatayoga.com/consciencia-corporal/. Cuando en una clase de Yoga nos sentamos en la esterilla, nos ponemos frente a nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones, y observamos que albergan un ser que necesita trascenderlos para comprenderlos.
El Yoga nos ofrece un camino de autoconocimiento de todos los aspectos del ser en la medida en que vayamos necesitando y comprendiendo. Es un camino que nunca acaba, porque el funcionamiento sobre el ser humano, en su amplio espectro de posibilidades, es infinito. Hay quienes comienzan a través de su cuerpo y avanzan hacia el conocimiento de la mente, desde el sentir. Sin embargo, en otros casos, las personas entran en su mente y se dan cuenta que el trato que ofrecemos al cuerpo, afecta funcionamiento de ésta.
Cada cual con su camino, va consiguiendo conocerse y equilibrarse (de ahí nuestro lema «Tu propio camino al equilibrio»).
Pero lo que sí es cierto, es que cuando nos surge una duda, la propia incertidumbre que genera el desconocimiento nos lleva a un estado de estrés, que solo consigue aliviarse con la información necesaria y la comprensión de la misma. Así cuanto más aprendemos sobre nosotros mismos, cuanto más descifremos los enigmas de nuestro funcionamiento, más soltaremos y más fácil será la relación con nosotros mismos y con los demás. Surge la compasión.
Aprende a conocerte en nuestras sesiones de Yoga en Tarifa y Algeciras, en las que nos esforzamos para que te comprendas.
Namasté.

