¿Qué es parar? ¿Parar físicamente? ¿Mentalmente?

¿Parar por qué y para qué?

Parar de hacer, parar de pensar, parar para pensar…

Parar para sentir, para conocernos, para encontrar y vencer patrones, para crecer, para amarte y amar.

Parar para dejar pasar las emociones, para darles el espacio que necesitan, para que fluyan…

 

¿Sabemos parar cuando lo necesitamos?

Tratando este tema desde la perspectiva del Yoga y del Mindfulness, cuando hablamos de PARAR, nos referimos a dejar de hacer y dejar de atender a los pensamientos, para sólo sentir. Esto es lo que nos proponemos cuando nos sentamos en una sesión Yoga.

Observemos que cuando nos adentramos en la vorágine de la vida, trabajo, familia, amigos, actividades, necesidades creadas… es casi imposible sentir realmente y nos dejamos llevar por la acción; de hecho, casi sin pensar. 

Y cuando dejamos de hacer y caminamos por el laberinto de los pensamientos, tampoco somos capaces, la mayoría de las veces, de pulsar el Stop a la mente y observar esos pensamientos como si de una película se tratase. Al contrario, nos envolvemos en ellos creando y creyendo en nuestro propio filme.

Dejarnos ir en esta corriente de actividad y pensamiento constante, suele tener como consecuencia la generación de unos niveles de estrés (distrés) bastante altos, que afectan nocivamente a la salud. 

Está comprobado en numerosos estudios el beneficio de la práctica meditativa en la reducción de los niveles de estrés, y la mejora de la salud que esto conlleva. Además que con una práctica continuada, cada día nos hacemos más conscientes de cuándo necesitamos parar y recargar energía.

¿Te atreves a parar unos minutos al día? ¿En algún momento de la semana? 

Prueba con una de nuestras sesiones de Yoga, donde aprendemos a parar, a observarnos, a sentirnos, a conocernos… consiguiendo que nuestro nivel de estrés se reduzca y nuestro nivel de autoconocimiento aumente. 

Namasté. 

 

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