Hatha Yoga es uno de los 5 caminos tradicionales del Yoga hacia la Liberación. El Yoga “físico”.
Hatha Yoga es una disciplina muy reconocida, sobre todo en Occidente que reúne diferentes técnicas que practicadas de forma constante, llevan a un camino de equilibrio entre cuerpo y mente.
Para esto se apoya en teorías de “balances de energía” o prana… la vitalidad del Sol-Ha y la mente que pone la Luna-Tha; estos también representan nuestros estados masculinos y femeninos, respectivamente.
La práctica de Hatha Yoga no es solo un ejercicio físico o âsana. Conlleva además ejercicios de respiración o pranayamas, ejercicios de control de los sentidos o pratyahara, y mucho más…

Es importante saber que, mediante el uso controlado de la respiración, se consigue poner conciencia en el cuerpo y la mente, lo que deriva en un estado de concentración durante la realización de âsana, que podría considerarse un trabajo meditativo. Y ese, es el objetivo final de la práctica, alcanzar ese estado de equilibrio que nos permita estar conscientes en nuestro día a día.
Un descripción que nos encanta, extraída del prólogo de Swami Omkarananda en el “Hatha Yoga Pradipika”, (uno de los textos tradicionales) es: “entre la mente y el cuerpo se produce la acción, entre la mente y el alma se generan los pensamientos, entre el alma y el cuerpo surgen las emociones. El Yoga hace que los pensamientos, las emociones y las acciones estén en armonía”
¿En qué consiste esta práctica?
Una sesión de Hatha Yoga integra todos los aspectos de la persona. Y encontrarás normalmente una práctica de âsana (posturas), que se acompaña siempre de instrucciones de respiración. Con esto, ponemos la mente al servicio de la práctica y de nuestro cuerpo. De esta manera, se va creando un estado que facilita el momento de la relajación y de la meditación. Que también suelen formar parte de ésta.
Podemos encontrar también ejercicios de respiración muy útiles, y diferentes técnicas de concentración… Es un mundo tan completo el del Hatha Yoga, engloba tantos conocimientos, que difícilmente encontrarás una sesión igual a otra.
Tradicionalmente se purificaba el cuerpo mediante kriyas (actos de higiene física) antes de la práctica. En Avâta Yoga somos conscientes de que el ritmo de vida actual no nos permite tomar el tiempo necesario para ejercicios previos. Por esto recomendamos que, en la medida de lo posible (para mejorar la experiencia), se lleven a cabo algunas pautas antes de llegar a la esterilla. Como por ejemplo: darse una ducha, no ingerir alimentos al menos dos horas antes, etc. De esta forma, eliminamos algunas incomodidades que puedan perturbar nuestro estado de calma.
¿Para quién es Hatha Yoga?
Hatha Yoga es accesible a todas las personas porque la práctica se adapta a quien la está realizando.
Paso a paso, afianzando los aprendizajes, se va avanzando en este camino, respetando cada proceso individual.
Beneficios de Hatha Yoga.
Numerosos y conocidos son los beneficios de la práctica de Yoga, como:
– Conciencia corporal y postural.
– Conciencia de la respiración, que bien gestionada, ayuda a la reducción del estrés y a la mejora de la concentración.
– Mejora la capacidad pulmonar.
– Mejora del sueño
– Ayuda a equilibrar los diferentes sistemas del organismo.
– Se obtiene y equilibran la flexibilidad y fortaleza.
– Autoconocimiento
Hatha Yoga, origen de tantos y tantos estilos nuevos, es en el que confiamos en Avâta Yoga. Porque nos permite adecuar la práctica a los diferentes tipos de personas. Al fin y al cabo es el Yoga el que se adapta al alumno/a, ya que cada cual tiene un cuerpo, unos pensamientos… un proceso. Así, con el conocimiento de esta práctica milenaria, paso a paso, nos vamos haciendo con herramientas que nos permiten ir creando nuestro camino. Un camino en el que actos, pensamientos y emociones van de la mano y nos conducen hacia la serenidad, la mejor muestra del equilibrio.

