Ashtanga, esa palabra que se ha hecho tan famosa últimamente por definir una práctica de Yoga, creada en Mysore (India) por Sri K. Pattabhi Jois y que realmente traducida del sánscrito, quiere decir “óctuple camino”.
Muy bien diréis, ¿y qué?
Pues con esta introducción, doy comienzo a un artículo en el que deseo compartir una pequeña parte de los conocimientos que he tenido la fortuna de adquirir a lo largo de mi formación, y que explican por qué mi visión sobre el Yoga no se centra sólo en el plano físico.
Según Patanjali, quien compiló los aforismos del antiguo Yoga, Ashtanga Yoga son los ocho pasos a seguir para eliminar las fluctuaciones de la mente, llamadas “kleshas” que causan el sufrimiento humano y llegar así a la Liberación (fin último del Yoga):
Avidyâ, la ignorancia, en un concepto de no conocimiento de lo “real”
Asmita o ego, que no nos permite ver nuestro verdadero Ser
Râga, los deseos y el apego
Dvesa o el odio y la aversión
Abhinivesa o el miedo a la muerte
El orden en que se clasifican estos 8 pasos es:
- Yama, valores en referencia a los demás y a nosotros mismos
Ahimsa (no violencia, compasión, amor, sensibilidad)
Satya (no mentir, honestidad)
Asteya (no robar, apertura, aceptación)
Bramacharya (no desperdicio de la energía, vitalidad, estabilidad)
Aparigraha (no avaricia, generosidad, bondad)
- Niyama, hacia nosotros mismos y nuestra práctica
Saucha, pureza, limpieza y claridad
Santosha se da cuando nos sentimos contentos, satisfechos, reconfortados
Tapas o autodisciplina
Svadhyaya se trata de la autoindagación
Isvara es la entrega
Los dos primeros pasos son valores morales que se suponen deben estar presentes en la vida del practicante antes de comenzar con el siguiente, y que además dentro de la práctica se van integrando y arraigando. Aportan equilibrio y estabilidad.
- Âsana
El verdadero significado es situar el cuerpo como un todo en una posición que te permite meditar.
Shtira Sukha Âsanam: fortaleza y serenidad en la postura
Este concepto se trabaja de forma constante en la práctica de Hatha Yoga, esa es la idea, conseguir el asentamiento necesario para poder tener actitud meditativa en la postura.
- Prânâyâma
Conocimiento y control del Prana, o la energía o la respiración en una práctica. Se dice que “aquel que controla su Prana, controla su mente y todas las mentes”
- Pratyâhâra
Es la conquista o control de los sentidos. Un ejemplo práctico es centrarnos en mirar la llama de una vela, pues sólo estamos en el sentido de la vista…
- Dhâranâ
Concentración, centramiento sin distracciones. Requiere mucha práctica, es lo que trabajamos en los ejercicios de Atención Plena
- Dhyana
Atención sostenida, la verdadera Meditación. En la que aparece la “conciencia testigo” (un concepto de Yoga al que dedicaremos otro espacio)
- Samâdhi
Liberación, Iluminación…
Con la práctica constante de Hatha Yoga, estos pasos van llegando y se van integrando dándonos cuenta de ello, aprendiendo y creciendo física, mental y espiritualmente.

